lundi

¡Se va todo señores!

Con la onda tropical que trae mi familia y que se lleva consigo, han sucedido algunos eventos. Mi mamá me dejó unas herencias: mi ropón de bautizo ( era una friturilla ) , sus cinturones ochenteros, un cono de helado a modo de adorno navideño que supliqué no tirara a la basura junto con otros figurines bonitos de madera, la disputa de la máquina de escribir ( aún sin resolver), sus monederos, restos de cartas. se lleva en cajas mi infancia, un hombre de la mudanza anotó que algunos muebles están maltratados, sensibles y cómo decir que no,( lo segundo) si tienen toda una vida: bajo esa mesa dónde me escondía y que es también el comedor de los moscos, lo que quedó del sillón porqué mi papá le tiró dos patas bailando bajo del mar y para dejarlo chaparrón pues mejor le quitaron las 2 que le quedaban y lo refundieron en mi recámara. Estorbaba y cuando salía con prisas me pegaba en el dedo meñique del pie , total era tan compañera de la prisa cretina que tenía mi dedo morado. También me dejaron la buena cantina que necesita sus cariños: reparar las puertas, un baño de barniz y fijarle los cristales.muy mona la cantina, tiene estilo viejo cabaretero ( y no el de un viejo cabaretero).un día descubrí que tiene su barra ( cantina cariño) pero para el ojo común no se ve, de modo que hay que curiosear a ver si tiene otro compartimento. Resulta que la barra tiene una base blanca, muy blanca para mi gusto, como el piso de ese nuevo museo auspiciado por mecenas de México ja! y no me gusta usarla. En cambio guardé unos tesoros que alguna vez alguien se topará

1 commentaire:

Anonyme a dit…

yo te ayudo a reparar las puertas mi gom :)