mardi
ya lo encontré ; )
en una enorme fiesta abordo de un avión sin techo, trompetas, nieve en las mejillas, en el cuerpo sin erizar la piel...un montón de músicos metálicos, dorados, todos parecen hablar la misma lengua, jamás habiáse visto semejantes proporciones en un avión. Incluso una hipersensitividad en los asistentes que así lo desean, la nieve se ha descubierto es de sabores: zarzamora, limón, mandarina, olor mandarina que se cuela en las narices, como no hay ventanas una luna se presenta ante sus ojos tomando el color violeta, el naranja-rojizo , un verde esmeralda aveces más líquido y otras blanca. Un frescor de pasto cosquillea los pies, de repente somos morados y al otro instante verdes pero de momento ya no distingo colores. Bailamos hasta el extásis, ahora huele a té de canela, la luna es color salmón, aveces siento el aire en los hombros y pedacitos de felicidad...
Inscription à :
Publier les commentaires (Atom)
1 commentaire:
Esto suena tan ad hoc para un día de abril(y es quizás una prueba de que T.S. Eliot estaba equivocado? Ha)
Enregistrer un commentaire