dimanche

encargos del Dr. Chunga

Quiero compartir algunos adelantos puestos a mi consideración por el Dr. Chunga gracias a unos viajes de profusa investigación de ultra mar en los que anda zambullido.

La capa teletransportadora de doble vista: ¿Vuelto loco e iracible porque no llega a su destino? Éste artefacto posee la singular actividad de llevarlo al lugar deseado en tan sólo un parpáreo. Sí, ud. debe pronunciar dos veces la palabra parpáreo con r a la vez que parparea ( debido a derechos de autor) luego hacer una rima* con las coordenadas del lugar querido y déjese llevar por la capa y el tiempo. Ejemplo: limbo limbo quiero verme el ombligo. Una chicharra advertirá su rima falsa y deberá comenzar de nuevo. Tenga usted cuidado de pensar las coordenadas deseadas pues la capa no miente pero sí delata. Sus ojos se llenarán de alegría al verse en el lugar pensado.

el banco pantalón: ¿Hastiado de hacer colas sin fin en éste mundo burócrata? ¿De esperar bajo el inclemente sol a algún impuntual amigo? ¿De no poder recargarse como se debe para escribir esas preciosas notitas? Pruebe el banco pantalón de los lamboratorios del Dr. Chunga y sus chamorros se lo agradecerán. Para el ojo común el hombre lleva unos vaqueros ordinarios pero para el ojo agudo y ibservador es un banco pantalón. El banco pantalón despliega sus patas en cuanto ud. pierde el equilibrio, ud. sólo debe dejarse caer y el banco pantalón hará el resto. El banco pantalón está disponible en color canela, chocolate, vainilla, moka y cacahuate.

La manga almohada: ¿Enmuinado porque no puede dormir en medio de un jaleo de fiesta? ¿Imposibilitado por no conciliar el sueño en medio de una inapetente charla? ¿O simplemente no puede planchar oreja? ¡Esos días se acabaron! Con la manga almohada ud. brillará como lámina de tractor rojo recién pintado! La manga almohada se transforma en un mediano iglú para meter cabeza y brazos, dentro de él ud. sentirá los aromas naturales nacer: delicias del campo, capricho veraniego y un sin fin de aromas que penetrarán sus sentidos prestos a recibirlos. Así ud. experimentará un estado de trance el cuál puede detener con sólo un porrazo externo ( no incluido )

Los invito en la próxima entrega de los inventos del Dr. Chunga muajá!(labio bombacho de látex)


* no funciona con rima falsa.

lundi

no recuerdo tu rostro ( 1 de 3 partes)

Quizá no recuerdo tu cara, para la memoria del alma no basta esa visión.

Es cierto que los seres humanos somos muy visuales pero apaguen los ojos y "verán". Canta Jacques Brel en su poema l'âge idiot (la edad estúpida) que a los veinte años se tienen lo ojos más grandes que el vientre, los ojos más grandes que el corazón, es la edad estúpida.Abraham dice que le sucede, no recuerda mi cara y tiene que verme seguido para recordar. A mí me pasa con ciertas personas. De cierto sé poco y de ese poco no tiene que ver con certezas o verdades.

Alguien me dijo una vez que se recuerdan huellas precisas de la voz, del aroma, del andar, del soler ser. Y sí, se trata de una telaraña que desprende las correspondencias de nuestros sentidos. Sin embargo hay algo que lo sobrepasa, se adelanta.

De R, por ejemplo, recordaba el olor a pistachos en los dedos, una mezcla de sal y tabaco. El cual me llevaba a otros sentidos: el pasar de un balín en el mar de la boca y la lengua forma una ola, juega con la saliva y su vaivén.Brel nos sigue cantando: A los veinte se tiene el corazón demasiado tierno más se está a gusto en los campos de alfalfa, se siente el olor de tambores a destiempo. Se siente el momento en que los clarines atemperan. Y en las camas de la virtud pequeña, se duerme todas las noches.

De A, recuerdo la huella sonora, mezcla del algodón de su ropa, su perfume. ( pues éste no es natural) Si acaso nace en su nuca y llega a la oreja. Me lleva a tierra mojada, lo más valiente es meter las puntas de los pies, es un baño espiritual, los rojos del tezontle. La neblina mística deja abiertos sus velos, la hierba me despierta, se puede andar en los resquicios del sueño, ahí es el encuentro.