Agarra forma en curva, pegada la espalda al sillón acomodando los dolorcillos, de color verde ajenjo. Botones tentadores. Una peca en la boca del cuerpo. Las mesas para empinar el codo tienen dispuestos espacios de la cintura para bajo para acomodar las piernas: cruzadas, estiradas pero por lo regular no son cómodos. Las patas de las mesas son engañosas, conflictuosas.La silla sin abrazadera da buena movilidad pero cierto es que las abrazaderas son abrasadoras. Ojos en ascuas, son una tirada de dados las veces, como nos miran. El lado oculto de la pierna, mojada la nuca. Los dedos, por ejemplo tocan esa barbilla, pistache y sal. Se mira las uñas de cerca a lo lejos.Abre bien las piernas y con las suelas se mueve hacia adelante, es una postura algo insana para la columna ¿cuantomás pierde almas el pirata en viaje?
Anduvo un abrazo de lado, camina disparejo, a mal ritmo. De golpe, de noche, le saldrán las palabras